Los dibujos animados de Disney influyen en el Público Infantil

Dibujos animados de disney y su influencia en los niños es el tema que tocaremos hoy.

¿Qué es lo primero que se nos viene a la mente cuando escuchamos la palabra Disney?

Tal vez sea infancia, inocencia y diversión y es así como esta compañía trata de venderse al mundo. Sin embargo existe una verdad tras todo esto, donde nos damos cuenta el valor y la historia de los dibujos animados más conocidos. También podemos observar la influencia que tienen hacia los niños, quienes hoy Disney considera como su público objetivo.

Al comienzo, los dibujos animados de Walt Disney, (director y pionero de estos dibujos), no estaban dirigidos a un público infantil, y en sus historias, el objetivo principal era hacer reír al espectador con escenas socialmente incorrectas. En la mayoría de los casos incluían ciertos elementos de crítica social.

El primer dibujo animado creado por Walt Disney en los años 20, fue Mickey Mouse. Un personaje descarado, travieso, que representaba a la clase media-baja, de raza negra y quien escuchaba música jazz. En ese entonces este tipo de música era mal vista por la sociedad blanca.

A partir de los años 30, los dibujos animados de Disney empezaron a buscar otro tipo de público. Por ello cambiaron el estilo de los relatos. Finalmente ya no había tanta crítica social sino más bien historias y personajes más suaves y menos comprometidos.

La imagen de Mickey Mouse, se transforma, con mejillas más formadas, ojos agrandados, y empieza a transmitir la idea de ser un personaje dulce e inocente.

Historia

A partir de los 70, tras la muerte de Walt Disney, los dibujos animados deciden dirigirse completamente al público infantil, reflejando ideas más conservadoras, y construyendo imágenes inocentes, divertidas y aptas para todo público. Por entonces sus películas comienzan a transmitir valores apropiados. Elaboraban historias de buenos y malos, lo moralmente correcto, finales felices y personajes dulces que comunican ideas conservadoras al mundo.

Sin embargo, no podemos dejar de lado que en ese entonces y hasta hoy en día, los espectadores pueden optar por otro posible significado de lo que realmente la historia desea transmitir. Al tener en cuenta los posibles mensajes contradictorios que se pueden encontrar en estos dibujos todo cambia.

Actualmente, los niños toman estas películas, como ejemplos de la vida cotidiana. También se ve claramente el reflejo que tienen hacia ellos, y la interpretación que hacen sobre los personajes animados.

La cultura y la ideología de Disney se transmite a través de los dibujos animados. Define a los ciudadanos principalmente como consumidores y espectadores que asumen valores conservadores y no cuestionan el orden social establecido.

La mujer es sumisa y obediente, se orienta al amor y al matrimonio. Es ama de casa, se preocupa por la familia, y en diversos casos es “la niña inocente“ o “la mujer malvada”.

Conclusión

Entonces, ¿Los dibujos animados de Disney influyen de una manera positiva o negativa en el público infantil? Es cierto que los niños aprenden y tienen un concepto más claro de lo que es y puede ser la vida en una sociedad como la nuestra.

Pero, la excesiva exposición a dibujos animados donde existen escenas violentas, conduce a consecuencias psicológicas. insensibilizar la angustia y la repulsión que deberían naturalmente producir estas escenas violentas. También conlleva a que la violencia se aprecie como algo interesante y divertido, Se aprenden, con detalles técnicos y operativos, formas muy crueles y dañinas de agresión. La confianza ilusoria en la violencia puede llegar a dar una falsa sensación de seguridad en personalidades inmaduras de cualquier edad.

Estableciendo la personalidad violenta como una forma de ser y de estar en el mundo. Una forma satisfactoria que parece compensar –ilusoriamente– un gran número de carencias afectivas, intelectuales o de habilidades físicas y de comunicación con los otros. (Consecuencias Psicológicas de Dibujos animados. 1986. Internet).                                                                                También es real que estos dibujos ofrecen consecuencias efectivas gracias a la forma en las que estos aspectos son comunicados.

Aprenden aspectos positivos de la vida como finales felices, príncipes azules, alegrías, cantares y también los distintos tipos de personalidades de cada personaje.

Los dibujos de Disney, no tienen una mala intención en su información transmitida ni en la manera que lo hacen.                   Sin embargo, nosotros como receptores debemos reflexionar y estar atentos. Porque estamos hablando de un público ingenuo, carente de la capacidad de reflexión de un adulto. Su imaginación está alimentada por el entretenimiento, y todavía no comprenden la realidad de la vida, ni las restricciones sociales.